Los huertos solares son un modelo de producción de energía eléctrica basado en la agrupación de instalaciones solares fotovoltaicas individuales, que pertenecen a diferentes titulares. Se encuentran ubicadas en un mismo emplazamiento, y comparten el mismo punto de evacuación.
Esta asociación permite un aumento de la rentabilidad para cada inversor individual, porque proporciona una reducción de costes y reparto de gastos que se traduce en las siguientes ventajas:
Económicas: Abaratamiento de los costes de ejecución, montaje, puesta en marcha, así como los costes de operación al simplificar los servicios como el mantenimiento, seguros, gestión, limpieza, etc.
Técnicas: Aplicación de soluciones técnicas inviables para sistemas aislados que mejoran e incrementan la producción por kWp instalado.
Accesibilidad: Permite la inversión en una instalación fotovoltaica a todas las personas físicas o jurídicas, aunque no dispongan de casa o terreno propios.
Seguridad: Permite controlar o vigilar mediante cámaras de vigilancia, guardas u otros servicios no viables en el caso de que estuvieran desagrupadas.






