La energía solar fotovoltaica es la nueva inversión de futuro. Las instalaciones solares fotovoltaicas conectadas a la red producen energía eléctrica para inyectarla a la red y ser vendida a las compañías eléctricas. De esta manera, la inversión se amortiza rápidamente y los beneficios se obtienen en un corto espacio de tiempo.
Además, los ingresos están garantizados por ley: El Decreto Real 661/2007 obliga a las compañías eléctricas a comprar toda la energía producida por dichas instalaciones.
La energía solar fotovoltaica conectada a red al día de hoy es un negocio de coste mínimo y sin apenas riesgo ya que la mayoría de las entidades bancarias está ofertando financiaciones para este tipo de negocios e iniciativas.
Las ayudas, subvenciones y desagravaciones que ofrecen las administraciones son también otro aliciente más para invertir en energía solar fotovoltaica.






